Carta I...

Ahora se que me necesitas tanto o mas que yo, que me deseas al igual que yo, que te rindes a lo mas animal, a tus bajos instintos pides, ruegas solo por un poco nuestra magia, pero aqui yo tambien te deseo, desearia estar sobre tu cuerpo mojado, empapado de sudor, montada entre tus piernas como me gusta, como te gusta, moviendome despacio y con furia a la vez quiero tu cuerpo entrelazado al mio, somos uno en nuestro secreto, en nuestro mundo, somos solo uno, un ser con ganas inagotables, me llenas con tu fuego y caricias, me entrego, me olvido, solo te pertenesco, soy tu puta, la mujer que gozas con ansias, la que esperas y deseas con el alma, la que hace que tus pensamiento se nuble, la que recuerdas en cada uno de tus sueños humedos, la dueña de tus infinitos placeres, la que te agobia con solo pensarla, la que te distrae de tu trabajo, la ganas, el deseo vivo soy tu piel; me inundan miles de recuerdos de tantas veces que quisiste arrebatarme el alma, de despedasarme con tu boca los labios; me disfruto solo pensandote, sintiendo, aqui en mis recuerdos, espero tu lo agas tambien amor.
Quiero confesarme y decirte que muero por tenerte, por sentirte muy dentro, por tu boca que con sus besos furtivos me cautivo y me tiene aqui en penumbras añorando cada segundo sin ti... que tambien muero por que me toques mientras me besas, con una de tus manos toques mi dulsura y la otra uno de mis pechos que esperan con ansias frios aqui sin ti, luego me desvistas para ser tuya por completo como nos gusta, que muerdas mi espalda y tomes el pelo mientras me posees con locura...
bueno todo no es magico asi que a esperar que pase esta lokura temporal... te extrañare cada segundo mientras este lejos de tu piel...

Rendida...



Hoy nuevamente te deseo,

muero por tocar tú piel y me toques.

Desperté extrañando tu aroma, que no puedo olvidar,

lo llevo grabado en la piel.

Evado y busco escape,

pero aquí me tienes rendida.

Suplicando, por placer , por tu cuerpo,

a ti mi dulce y fugaz amante.

Pide lo que quieras, soy tuya te pertenezco,

me rindo a tus pies nuevamente.

Haz me alcanzar el cielo,

sublime en un beso...

Delirio...


Delirio es lo que hay cada día sin ti

delirio, deseo, dulzura, fuerza, amor

delirio mezclado con sudor, con locura

delirio por tu cuerpo atado al mío

delirio tus manos y caricias

delirio, desvanezco sin tu placer, sin tu compañía

delirio, simplemente delirio....

Esclava...


Te evito no contesto,

solo quiero borrarte de mi mente,

de cada pensamiento, de mi piel,

quiero seguir y te presentas,

me agobia el secreto,

quiero volar lejos y llegas con un beso,

me detienes, me calmas,

me retienes, me condenas,

de nuevo a tu causa

y sigo cual esclava a su amo,

me resigno y guardo fuerzas,

quisas la proxima vez pueda evadir,

escapar, o quisas como hoy

rendirme nuevamente a tí...

Secreto


Solo a pasos de tu ser, tu durmiendo con ella,
aquí yo en secreto implorando solo por un beso, invoco a las ganas infinitas, en el silencio de la noche, que daría por una caricia, detendría el tiempo, escondería la ansiedad, el miedo, te llenaría de locura, volaríamos juntos, pero sigues ahí, solo es un secreto, que pena solo ser tu amiga, amante, complice,
el sol en tú oscuridad…

Te espero...


Mi entre pierna húmeda reclama tus ganas. Despúes de tanto hablar, recordar, desear, preparo la tina, acomodo todo el lugar, desnudo mi cuerpo espero ser tuya de nuevo, con mis ojos cerrados, siento tu voz al otro lado del teléfono, pidiendo que me toque para ti, que lo deseas como nunca. Estoy en tus manos, me acaricio sublime para ti, mi cuerpo se agita, mis pechos se erisan al sentir tu voz implacable, las imagenes en mi mente son claras, tu voz fuerte reclama que sea ahora yo la que llene de caricias lejanas.

"Desnúdate por completo, quitate todo para mi, siente mi calor mi lengua recorre tu cuerpo, acaricia tu pene por mi, sabes que me excita".

Asi ardiendo por el deseo, lujuria, entrego a ti mis ganas, voluntad, te aferras al teléfono siento tus gemidos, el placer que te provoca esto, conozco cada uno de tus sonidos, se que al igual que yo por el momento haz saciado las ganas.

Pero te sigo deseando, como tu a mi, tu cuerpo ahora reclama mis pechos, tus manos cada centimetro de piel, tu boca mis labios, el sudor... me lo debes... escucho lo ultimo... No me gusta deberte nada ni tu a mí!!!

Tu cama...



Obedeciendo a uno de mis impulsos y después de nuestra charla, llegue como lo acordado, estabas tan seguro. Yo temblaba de nervios no se por que fui, en realidad talvez si. La puerta esperaba abierta mi llegada, que tras de mi cerro con seguro, evitando así algún temor a ser descubiertos, vi tu rostro sorprendido, te aferraste a mi en un abrazo, mis manos temblaban al tocarte, un beso extasiado me quitaba la respiración, te empuje para mirar todo, mi atención la atrajo aquel retrato bajo la luz y sin mas tiempo análisis me robaste mil caricias. Ahora apoyados en la pared junto a tu habitación me consumías con tu fuego, me mordías los labios como queriendo dejar trozos de mi boca regados por todo el lugar, quitaste mi sweater dejándolo caer, yo hacia lo mió quitando tu polera, regamos la ropa justo en la entrada de la habitación, me llevabas a tu cama, estaba oscuro pero se podía percibir el desorden en todo el lugar, creo que en ese momento quise salir de ahí, pero podía mas la locura, no dimensionabas solo te aferrabas a mi piel, todo nuestra alma estaba también al descubierto desnuda, amándose sobre aquella cama, la pasión que quemaba nuestra piel, el éxtasis, tu delirio, los besos, la locura y luego la cordura nuevamente, si llega pregunte, no hubo respuesta, no dije nada mas, solo me entregue de nuevo, sin pensar a esas caricias por las que revivo y muero, al beso mas intenso a tu ser, a tus infinitas ganas a ti, el momento se hizo infinito, perdurable, nuestros cuerpos desnudos, extasiados de las maravillosas caricias, cayeron rendidos, fulminados. Así tras buscar cada prenda logre revisar el lugar y imaginar lo que significo para ti, que tu cama se estremeciera bajo nosotros, que el sudor y placer vertidos en el lugar, que cada segundo de nuestro desenfreno, esa locura la recordarías por mucho, al salir solo dije, por favor trata de dormir y no sonrías demasiado...

Que dirias!!!



Que dirias si yo digo...
- mas que palabras -
! he intentado !

Que harias si mi corazón...
- se rompe en mil pedazos -
! Lo ha hecho !

Que pasaria si...
- agonizo y duele -
!Tapo el sol con un dedo!

Recuerdos...



Recuerdo como si fuera hoy, decirme te quiero!, siempre lo hice, tu nunca permitiste que lo dijera, lo hice desde el principio, perdona, pero tu también tienes la culpa, que rabia escucharlo después de mucho, ya a pasado mucho desde esas tímidas palabras de un hombre completamente ebrio, al que esperaba su novia, 5 puertas mas aya, la que moría de celos con un vientre muy abultado, te pedí que no, que regresaras con ella como siempre, moría por dentro, pero no era justo, para quien es la pregunta?. Te negabas a dejar el lugar solo querías un cómplice, para tu escape, el momento lo ameritaba, no es que nunca te creyera lo que me decías en ese momento solo quería alejarte tanto como fuera posible, tonta si vivía a casas, de mi segundo hogar, con ella como tu pareja, nunca hablamos de lo que sentías por ella, hasta ese día cuando me culpaste por tus malas decisiones, hiciste que recordara mientras me hablabas, lo loco de todo, cada vez que te quedabas conmigo y ella esperaba en el otro pasaje, todas las locuras y todo lo que podía pasar aun, éramos solo los dos, creyendo que nadie mas había en ese lugar, imposible que alguien interrumpiera, me besabas, mordías y hasta pataletas eran el resultado de mi negativa, rompiste mi boca de una mordida, dolió mucho, mas dolía, algo dentro del pecho, que me decía que debía alejarme que eso debía ser lo ultimo, nada mas, me repetía, pensando en ella y el eco de tú voz en mi mente solo se aferraba a esa palabra, ( te quiero), pasaron las horas entre besos furtivos, y reproches. Recuerdo decir nadie te obligo, te atrapo te lo dije, la odiaba por que llevaba tu hijo allí en su vientre, solo quedaba desearte suerte, en aquello que un día pensamos para nosotros, que casi nos robo unas lágrimas... como yo decía cuando lo creí, si es un bebe, ese hijo seria mió, lo amaría por que resultaba fruto de lo mas intenso que había vivido en la vida. Pero no fue así. Logre que reaccionaras recordándotelo, dije piensa en él, tratabas de convencerte que solo la ayudarías, no te creí, mentías seguro, con sus ocho meses no la dejarías de un día a otro, seguías culpándome por abandonarte, que cobarde as sido, solo no podía seguir a tu lado recibiendo las sobras de lo que ella dejaba, que me buscaras solo como a tu juguete preferido, en realidad eso es lo que siempre ha sido, solo un juego. El mejor juego que he jugado, el más difícil e imposible dejar de jugar, porque, te metiste en mis venas, mi piel te reclama ahora como ese día también lo hacia, disimulábamos la discusión con alguna que otra risa fingida. Tenias ganas de llorar lo vi en tus ojos, que brillando lo decían, el momento mas feliz de tu vida, no lo era todo. O pedías mucho, querías todo y nada a la vez, sin decirlo pedías que fuera tu esclava, que siguiera ahí dispuesta, a la espera, imposible, por que mi mente solo escuchaba es de otra, le pertenece, solo fue sexo, nunca lo he querido, nunca lo he extrañado, solo quería que regresara a su vida, se lo recordaba a cada rato, te lo recordaba mientras insistías.
Después de mucho, no he vuelto a escuchar lo que ese día, dijo, (TE QUIERO) pero escuche hace muy poco, un ¡Que pasa si digo!......